El Arcángel San Miguel es el más importante de los Arcángeles. Él es el responsable de protegernos y de otorgarnos poder y fuerza.
Su día es el domingo, su color es el azul y podemos invocarlo de diferentes maneras para que acuda en nuestra asistencia.
Prendemos una vela azul, nos visualizamos rodeados de un aura de ese color y sentimos, por unos minutos, el escudo de protección que el Arcángel San Miguel está construyendo alrededor nuestro y de nuestras pertenencias y/o personas cercanas. Cuando terminamos las meditación afirmamos "Así sea, así sea, así sea".
Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales.
Humildemente te rogamos, te dignes librar de todo mal a los que a ti recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu fortaleza nos defienda y que, mediante tu incomparable protección adelantemos cada vez más en el servicio del Señor.
Que tu virtud nos esfuerce todos los días de nuestra vida, especialmente en el trance de la muerte, para que, defendidos por tu poder del infernal dragón y de todas sus asechanzas, cuando salgamos de este mundo seamos presentados por tí, libres de toda culpa, ante la Divina Majestad.
Amén.
Es el Arcángel de la inteligencia, la sabiduría y la iluminación.
A él hay que acudir en búsqueda inspiración y concentración. Es ideal hacerle el pedido antes de exámenes, pruebas o en momentos en los que hay que tomar una decisión importante.
El día para invocarlo es el lunes y se enciende una vela naranja.
Ahora invoco al Arcángel Jofiel, mi fiel y único consejero, para que esté a mi lado y derrame sobre mi corona y mi cuerpo su Luz dorada.
Te pido sabiduría y verdad que me ayude a entender, crecer y aprender sobre mi Yo Superior.
Deseo desde lo profundo de mi Ser y existencia, que me hagas consciente de mi Plan Divino, guíame y ayúdame.
Enciende la llama de la iluminación a través de mí.
Te pido humilde y encarecidamente, que disuelvas y elimines todas las energías más bajas de mi Ser.
Dame entendimiento para que logre resolver acertadamente los conflictos que vayan presentándose en mi vida; ayúdame a retener la información y conocimientos que requiero para mi trabajo, estudios y exámenes.
Ayúdame a conectar con mi Yo Superior (Fuente Divina). Amén, Amén y Amén.
Es el Arcángel del amor. Representa la unión, el confort y los vínculos puros. Su misión es ayudarnos a desarrollar la comprensión, la paciencia y la tolerancia con el otro.
Se lo llama a la acción para estimular la armonía en la pareja, pedir por un amor, estimular las relaciones con amigos y compañeros, y proteger contra la envidia.
El día para invocarlo es el martes y se enciende una vela: rosa.
Amado creador de todo lo que es, pido la amorosa energía del arcángel Chamuel para mi mayor y más alto beneficio y dentro de tu voluntad. Arcángel Chamuel, llamo tu dulce presencia y me contento en ti. Te pido que desarrolles en mí la fuerza infinita de mi corazón para amar y para permitir el amor y la armonía en mi vida.
Aumenta la alegría, la buena comunicación, y el amor en todas mis relaciones, desde las más pequeñas hasta las más importantes. Acógeme en tus alas divinas y ayúdame a abrirme al amor y a resolver estas situaciones conflictivas: (en este punto debes describir la situación por la que estás atravesando y por la cual estás recurriendo a él).
Que mis pensamientos, mis acciones y mis palabras reflejen la generosidad de mi corazón, la compasión y el respeto por los demás y por mí mismo. Sean todos mis sueños, mis proyectos, mis relaciones y mi existir encendidos desde la llama sagrada del amor. Que mi luz y mi amor viajen y se expandan por donde quiera que yo vaya. Así es y hecho está en el nombre de Jesús. Amén. Gracias.
Su nombre significa "La fuerza de Dios". Asociado con la pureza, su papel es el del mensajero.
A él se le puede pedir capacidad de comunicación y claridad para transmitir conceptos y todo aquello que se quiere decir al otro.
El día para invocarlo es el miércoles y se enciende una vela blanca.
Oh poderoso San Gabriel Arcángel, mensajero del Señor, de palabras claras y sueltas para anunciar el evangelio.
Por tu claridad de comunicación, al haber sido asignado por Dios entre todas sus huestes para ser el supremo comunicador de las Buenas Nuevas del Reino de Dios, por ser inteligente y de Divina Luz, hoy me dirijo a ti en ferviente oración.
Me declaro incapaz de gobernarme por mis propios medios, no soy nadie sin una guía divina, y es por esto San Gabriel que te pido ilumines todos mis caminos, que me brindes protección.
Guía siempre mis pasos, alúmbrame los caminos para no desviarme del correcto. No me dejes por favor a la deriva donde pueda ser atrapado por pensamientos negros y decisiones equivocadas.
Más bien líbrame oh Gabriel, de todo mal y peligro dándome claridad de mente y ayudándome a tomar decisiones sabias en mi vida para siempre salir airoso en todas las empresas a mi cargo.Oh Gabriel, Arcángel de la sabiduría en tus anuncios confío. Amén.
Es el Arcángel de la salud y la sanación no sólo del cuerpo físico sino, también, del espiritual.
Se le puede pedir su acción para sanar enfermedades y problemas de todo tipo, calmar grandes angustias y proteger en salud a nosotros y a quienes queremos.
El día para invocarlo es el jueves y se enciende una vela verde.
Oh santísimo arcángel San Rafael, patrón de la salud y la sanación, hoy invoco tu presencia y tu poder para que puedas sanarme con el don que Dios te brindó para el servicio de sus hijos; ayúdame a superar este problema que tantas angustias me ha causado y que no me deja llevar una vida normal.
Me dirijo a ti, misericordioso San Rafael Arcángel, porque sé que nunca desamparas a aquellos que están afligidos por una enfermedad o una dolencia física o emocional, y te imploro con todas las fuerzas de mi alma me brindes auxilio divino en mi necesidad actual:
(Debes mencionar aquello que deseas sea sanado)
Libérame, arcángel Rafael, de este mal que me ata y que se encuentra oprimiendo mi cuerpo, si es la voluntad de Dios, o concédeme la fortaleza para poder soportarla con mucha paciencia, en caso de que necesite ofrecerla por todos mis pecados y por la salvación de mi alma. Trae a todas las personas que habitamos en la tierra la manifestación de la Salud Divina, aquí, ahora y para siempre. Amén.
Es el ángel transformador, el que da fuerza frente a las complicaciones.
Al convocarlo, se le puede pedir prosperidad, abundancia y tranquilidad económica. También nos asiste ante dificultades laborales.
El día para invocarlo es el viernes y se enciende una vela amarilla (prosperidad) o roja (trabajo).
Arcángel Uriel, tú que eres la luz de Dios, que sabes proporcionar a los hombres el conocimiento y el don de la comprensión de la Divinidad, encamino a ti mis pasos para que en estos momentos angustiosos y de debilidad me regales el valor que necesito, la fuerza con la que pueda hacer frente a los obstáculos y dificultades.
Dame toda la fuerza necesaria para lograrlo. Dios mío, que te dignas enviar a tus santos Arcángeles para nuestra guarda y ayuda, accede a nuestros peticiones y haz que seamos siempre bendecidos con su protección.
Señor, que nos confías a tus Arcángeles para que nos guarden en nuestro caminar, concédenos que por intercesión de tu glorioso Arcángel Uriel nos veamos libres de los peligros presentes y futuros. Glorioso Arcángel Uriel, poderoso en fortaleza imploro tu continua custodia para alcanzar la victoria sobre todo mal espiritual o temporal.
Glorioso Arcángel Uriel concédeme la gracia que te solicito (se pide la gracia deseada) si es conveniente para el bien de mi alma. Arcángel Uriel, tú que eres la luz de Dios, ayúdame a espiritualizar mí alma y comportarme conforme a los deseos del Señor. Bendíceme con tu don de abundancia espiritual, ayúdame y haz que mi cuerpo sea un Santuario digno de recibir y manifestar el poder de Dios” Amén.
El ángel de la alegría, la libertad y la diplomacia, nos acompaña en la transmutación de lo negativo en positivo.
Se lo invoca para que disuelva situaciones en las que no hay armonía, para que podamos perdonar y para destrabar cosas en las que se complica el avance.
El día para invocarlo es sábado y se enciende una vela violeta.
Glorioso arcángel San Zadquiel, intercede por mí, y ayúdame a entender las cosas del espíritu y la alquimia divina.
Glorioso Arcángel San Zadquiel, imploro tu continua custodia en mis horas más difíciles.
Glorioso Arcángel San Zadquiel, envuélveme en tu color violeta y ayúdame a llenarme de tus bendiciones de benevolencia, confianza e imaginación. Ilumina mi camino espiritual y ayúdame a transformar lo negativo en positivo.
Protector mío, concédeme la gracia que te solicito (haz tu petición) si es conveniente para el bien de mi alma y de todo el mundo. Acompáñame y guía todos mis pasos hasta alcanzar la vida eterna y el amor divino. Amén.